Sobre el rol de la interdisciplina en tiempos de crisis

Por: DICTA*

Ilustración: Álvaro Villanueva

¿Será posible la auto-organización para encontrar un camino de empatía hacia el futuro?

Tiempos de crisis

Durante los últimos tiempos hemos sido testigos de un crecimiento constante, en cantidad y fuerza, de los movimientos sociales que buscan derrocar o defender los ejes que han direccionado la historia de la humanidad durante los últimos siglos: la preocupación por los efectos del cambio climático y el planeta que le dejaremos a las futuras generaciones, el repudio al machismo, el apoyo a las minorías sexuales, étnicas y raciales. En nuestro caso particular en Chile, además ocurrió un estallido social en que más del 90% de la población decidió cambiar la constitución con el fin de acabar con los problemas estructurales de desigualdad que hemos tenido en nuestra historia

Si nos detenemos a pensar en qué podría estar detrás de esta creciente tendencia a cuestionar o defender posturas que anteriormente estaban naturalizadas en el ámbito social, hallamos un elemento único en nuestra historia que parece estar detrás de todo:

Hoy tenemos medios para empatizar con el otro como nunca antes habíamos tenido.

La revolución y masificación de las tecnologías de la información, combinado con la capacidad natural creativa del ser humano, desde las Bellas Artes al meme, han cultivado una alquimia de experiencias digitales desde donde constantemente surgen nuevos imaginarios de la realidad. 

Dichos imaginarios están despertando instintos de empatía que se traducen en nuevos códigos de identidad.

Esos códigos de identidad explican la formación de grupos identitarios con formas distintivas de comunicación y conducta que se distinguen de los otros. Ejemplos se pueden apreciar en el uso de pañuelos morados, verdes, chalecos amarillos, en grupos de protesta en bicicleta, y de forma aún más evidente en las estructuras de likes y de seguidores en redes sociales (Agrawal & Patel 2020).

 

En Chile, el despertar de la empatía con el otro a partir de la desigualdad generalizada es producto de un proceso histórico de incubación de descontento y rabia catalizado por los abusos en prácticamente todas las formas en las que se ejerce el poder (político, económico, legal, etc.). Por una parte, la indignación generalizada del pueblo chileno derivó en una pérdida de confianza y respeto en las instituciones. Por otra parte, dicha indignación parece haber despertado la empatía y respeto a las víctimas más evidentes de la desigualdad. Así se explica de forma sencilla la admiración generalizada a las primeras líneas en las protestas, el incremento de la sororidad ante las actitudes machistas, la molestia ante los abusos contra nuestros pueblos originarios, etc.

La revolución y masificación de las tecnologías de la información, combinado con la capacidad natural creativa del ser humano, desde las Bellas Artes al meme, han cultivado una alquimia de experiencias digitales desde donde constantemente surgen nuevos imaginarios de la realidad

En este contexto de cambios de conciencia, se presenta una pandemia global sin precedentes. El mundo se enfrenta a un miedo generalizado, donde el número de infectados, el colapso del sistema de salud, las constantes mutaciones del virus, y tantas otras nefastas visiones en torno a la muerte, nos llevan a una visión individualista natural de protección de nuestra integridad más cercana, desafiando el despertar de empatía que parecíamos estar viviendo.

Frente a la crisis, nos damos cuenta como nunca antes que los grupos que ostentan el poder en la sociedad no están a la altura del desafío histórico. Los medios digitales de que disponemos hoy en día permiten que cualquier ciudadano, por ignorante o desposeído que sea, se informe y sea consciente del pésimo manejo de las medidas de confinamiento, del aprovechamiento inescrupuloso de la crisis por parte de personajes e instituciones ligadas a la salud, que estando en posición de ser un aporte a la sociedad en esta crisis, prefieren incrementar su patrimonio o capital político a toda costa, y en últimos términos de la falta de empatía de los grupos de poder con la necesidad de transformaciones honestas y profundas que se requieren ante una crisis en el contexto que estamos viviendo.

El mundo ya no requiere medidas para salvaguardar el viejo imaginario donde lo importante es el progreso económico y la preservación de la clase privilegiada, sino estrategias basadas fundamentalmente en la empatía. Se requiere una visión en que la calidad de vida no se homologue a aspectos tan básicos como el poder adquisitivo o las preexistencias en salud, sino que también se incorporen aspectos sociales, de vivienda, educacionales y por sobre todo de dignidad humana.

Si la sociedad fue capaz de rebelarse de forma auto-organizada a la cosmovisión neoliberal aprobando un cambio de constitución: ¿Será posible la auto-organización para generar un camino empático hacia el futuro?

Foto: Pixabay

“Durante los últimos tiempos hemos sido testigos de un crecimiento constante, en cantidad y fuerza, de los movimientos sociales que buscan derrocar o defender los ejes que han direccionado la historia de la humanidad durante los últimos siglos.”

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“El mundo ya no requiere medidas para salvaguardar el viejo imaginario donde lo importante es el progreso económico y la preservación de la clase privilegiada, sino estrategias basadas fundamentalmente en la empatía.”

La interdisciplina es una alternativa al modelo reduccionista y jerárquico que ha dominado las fuentes “oficiales” del conocimiento desde el renacimiento europeo. Por conocimiento oficial nos referimos a eso que se comprende como correcto, llámese lo científicamente preciso, lo artísticamente bello, lo tecnológicamente útil, lo económicamente rentable, etc.

Si bien es indudable que el modelo reduccionista, en que se estructura el conocimiento oficial, ha permitido desarrollar nuestra especie de forma acelerada durante los últimos siglos, permitiéndonos no sólo dominar elementos de la naturaleza sino también crear obras de monumental belleza  o utilidad gracias al arte y la tecnología, hoy en día los problemas más trascendentales que vivimos no parecen resolverse con mayor especialización, sino con una visión integrativa.  La interdisciplina es entonces una posible alternativa a los nuevos desafíos, pues construye visiones anti-reduccionistas, consensuadas, y en últimos términos empáticas.

(…) hoy en día los problemas más trascendentales que vivimos no parecen resolverse con mayor especialización, sino con una visión integrativa.

¿Qué es la interdisciplina?

La interdisciplina se refiere a un cruce entre distintas disciplinas o ámbitos de pensamiento, y la colaboración de estos para lograr un objetivo. Por lo tanto, el trabajo interdisciplinario consiste en la vinculación de personas de disciplinas diversas en torno a una temática común, cada uno aportando desde la pericia de su área, para construir una visión integrativa que permita tanto hallar alternativas que toman lo mejor de cada perspectiva, como evidenciar las inevitables tensiones que se producen al confrontar perspectivas, y así levantar procesos de consenso informado para resolver problemas.

La interdisciplina es una alternativa al modelo reduccionista y jerárquico que ha dominado las fuentes “oficiales” del conocimiento desde el renacimiento europeo. Por conocimiento oficial nos referimos a eso que se comprende como correcto, llámese lo científicamente preciso, lo artísticamente bello, lo tecnológicamente útil, lo económicamente rentable, etc.

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“La interdisciplina se refiere a un cruce entre distintas disciplinas o ámbitos de pensamiento, y la colaboración de estos para lograr un objetivo.”

Si notamos cómo se organiza el conocimiento oficial, vemos que existen grandes áreas, como continentes, que configuran a un mundo de fenómenos, hechos, eventos, creaciones e ideas (ej. ciencias políticas, ingeniería, artes plásticas), y que se subdivide en partes, como países, que analizan en mayor detalle aspectos particulares (ej. administración pública vs relaciones internacionales, ingeniería industrial vs ingeniería eléctrica, pintura vs escultura, etc.). En este nivel de detalle se configuran los estudios universitarios y el trabajo profesional en general.

Sin embargo, dentro de estas partes identificamos sub-partes, como ciudades, que consisten en especificaciones altamente técnicas en las que los profesionales generalmente se pueden especializar, mediante la experiencia o el estudio, para “diferenciarse” de otros profesionales a la hora de buscar trabajo. La anterior descripción evidencia la segregación del conocimiento en territorios cada vez más pequeños, y por consecuencia el auto-destierro de lo desconocido, aunque posiblemente vecino

Una breve invitación

Ahora, ¿cómo comenzamos a trabajar de forma empática desde la interdisciplina? Al parecer no existe una única respuesta a esta pregunta, pues de ser así, el trabajo interdisciplinario y la noción de empatía quedarían en últimos términos jerarquizados a una visión absolutista, y eso parece ir en contra de la idea de valorar los procesos de integración y las diferencias de perspectiva por sobre las posturas en sí. 

Por lo tanto, se puede decir que la respuesta irá surgiendo en la medida de que cada persona de la sociedad decida conectarse con otras personas para compartir su conocimiento y experiencias, descubriendo el trabajo interdisciplinario por medio de su ejercicio. 

Ahora, si nos planteamos la anterior pregunta en perspectiva histórica llegamos al fondo de esta reflexión: ¿por qué debiera ser posible ahora, si no ha sido posible antes? No es sino hasta ahora que hemos alcanzado como especie los medios tecnológicos necesarios para convertir a la empatía y la creación de imaginarios en un quehacer profesional, al alcance de todos. 

En DICTA buscamos formas de hacer uso de esas herramientas para crear una vía al necesario proceso de transformación de conciencia empática que nuestro siglo requiere.

Los invitamos a conocer más sobre nuestras iniciativas, equipo de trabajo y a contactarnos si quieren participar en lo que hacemos o proponer iniciativas.

Fuentes de consulta

Agrawal, S., & Patel, A. (2020). Clustering algorithm for community detection in complex network: a comprehensive review. Recent Advances in Computer Science and Communications (Formerly: Recent Patents on Computer Science), 13(4), 542-549.

Participantes

Daniela Flores, Araucaria Guzmán, Zoila Schrojel, Francisco Martínez, Diego Pacheco, Tomás Veloz, Patricia Serrano.

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Ilustración:  Álvaro Villanueva

Diagramación: Diana Martín,Oswaldo Romero

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