Leonardo Da Vinci,  l’uomo universale

Por: DICTA*

“(…) Leonardo produjo diversos esquemas y construcciones asombrosas para los alcances del Renacimiento, hubo varias que solo se pudieron llevar a cabo hasta cinco siglos después, debido a la restricción de los recursos y materiales adecuados para producirlas.”

“La ciencia más útil es aquella cuyo fruto es el más comunicable”

Leonardo Da Vinci

Desde la interdisciplinariedad es ineludible rendirle un homenaje a una de las mentes más brillantes y representativas de este espíritu por su prolífica intersección de diversos conocimientos y habilidades, incluso avanzando hacia disciplinas que se fueron consolidando después de su existencia. 

Leonardo Da Vinci, si bien no es el único referente de la actividad interdisciplinaria en la historia humana, es sin duda uno de los más relevantes y fascinantes de todos los tiempos. 

En su momento histórico de vida, el Renacimiento,  le señalaron algunas fallas a su inquieto quehacer, como el hecho de que como artista algunas veces incumpliera con los plazos de entrega de las obras, que pasara de un proyecto a otro en medio de una ferviente curiosidad por los misterios de la vida y la naturaleza.

Pero indiscutiblemente, también despertó gran admiración  y sigue haciéndolo, porque a pesar de ciertas obras inconclusas y otras propuestas que no llegaron a realizarse, nos legó numerosas inspiraciones futuristas, inventos, descubrimientos, obras, estudios y tratados, de los cuales tanto en su época como en la nuestra nos hemos beneficiado. ¿Se le puede pedir más a un solo hombre con una mente y una personalidad tan poderosa para crear? 

De hecho, tan solo teniendo en cuenta que para escribir estas líneas sobre Da Vinci nos dividimos la tarea de hacerle un acotado seguimiento únicamente a tres de los principales campos en los que este polímata o gran erudito y autodidacta,  tuvo injerencia fundamental: el arte, la biología y la ingeniería. Y de estas tres ramas se derivaron otros aportes más específicos que conectan con varias disciplinas como la medicina, la bioingeniería, la arquitectura, entre otros terrenos del conocimiento que identificamos hoy en día. 

 

No solo mantenía múltiples enfoques,  era además un unificador del conocimiento.

Al avanzar en esta lectura, ustedes notarán que en las tres áreas elegidas se reiteran condiciones que finalmente confluyen en el reconocimiento del profundo sentido de observación, la curiosidad insaciable y el cuestionamiento constante que está implícito en las creaciones de Da Vinci. 

Igualmente,  y para que cumpla la regla del hombre universal, tenía la capacidad de incorporar y valerse de los aportes de otros, de conocimientos previos para aplicar a sus propuestas.  No solo mantenía múltiples enfoques,  era además un unificador del conocimiento. Lo que nos lleva a subrayar sus métodos con ese perfil prodigiosamente interdisciplinario para afirmar que no cuenta únicamente lo que un solo individuo hace, es imprescindible imbuirse en lo que ofrecen otras personas, épocas y entornos.  

Si queremos ver, comprender y vivir la representación de lo que es la interdisciplinariedad, Leonardo Da Vinci y sus obras nos brindan ese placer y asombro… Y en ese sentido es esencial constatar que nos dejó las pruebas del alcance que puede tener el ser humano cuando se dispone a dar rienda suelta al espíritu creativo, libre, audaz y dispuesto para esta aventura, más allá de toda duda, más allá de todo obstáculo. Si bien es cierto que la condición superdotada de “El Maestro” es comúnmente inigualable, lo fundamental realmente, es que nos inspira a cada uno de nosotros a abordar desde los propios rincones creativos, estudiosos y observadores, el deseo de encender el fuego de la imaginación y la búsqueda del conocimiento.

Sus  creaciones  recopiladas en sus famosos cuadernos de bocetos y escritos que tiene el nombre de Códice Atlántico, que posee doce volúmenes y actualmente se conserva en la Biblioteca Ambrosiana de Milán, dan cuenta de su pensamiento interdisciplinario: botánica, matemáticas, instrumentos musicales, armamento como la ballesta gigante, la descripción del vuelo de las aves, son el registro de la fuerza inventiva de Leonardo.

La observación como base para la creación

Recientemente publicada, la biografía del autor Walter Isaacson describe a Da Vinci como “el mayor genio de la Historia era hijo ilegítimo, homosexual, vegetariano, zurdo, muy disperso y, a veces, hereje”. Un ser humano versátil, con inclinaciones a muchas áreas del conocimiento: la ciencia, la arquitectura, el arte, la ingeniería, la anatomía, la biología, la matemática, la observación de animales y plantas; la presencia de Leonardo Da Vinci (1452-1519) en la Historia es incuestionable.

Su formación como artista, le entregó una de sus mayores herramientas: la observación de la Naturaleza.

Nacido en Vinci, región de Toscana, Italia, se formó en artes de manera informal en el taller del pintor y escultor florentino Andrea del Verrocchio. Su formación como artista, le entregó una de sus mayores herramientas: la observación de la Naturaleza. 

La observación corresponde a la adquisición de información a partir del sentido de la vista. La acción de observar no se trata simplemente de una actividad perceptiva o contemplativa, sino que se refiere a un fenómeno de mayor complejidad en el que interviene la razón y el juicio crítico, transformando al observador en un agente activo frente a lo observado.

El objetivo de la observación es analítico, es una acción que permite detectar y asimilar los rasgos del objeto en cuestión, por ello es un requisito básico para una investigación científica.

La gran habilidad y creatividad de Da Vinci, complementadas con su capacidad de observación, le permitió desenvolver un arte fielmente comprometido con el ideal realista del Renacimiento. La herramienta de la observación fue su guía para la representación, la cual jugó siempre al lado del proceso de imitación, es decir, del mundo observado imitaba en el lienzo todo detalle: la participación de la luz en la materialización de la forma y el volumen, la relación de los tamaños de los objetos aplicados en una composición proporcional, y también, uno de los últimos descubrimientos al realizar análisis fotosintético de su obra, el uso del pigmento y el color construidos por múltiples capas de aplicación.

“Retrato de Mona Lisa, Leonardo Da Vinci, fotografiado con diferentes luces usando la técnica de Pascal Cotte”.

La pintura renacentista se construyó en base al paradigma de la ilusión. Lo real entendido como aquello visible y tridimensional, era traspuesto en la tela bidimensional generando la ilusión del espacio y la forma, generando la apariencia del movimiento por medio del uso de la luz y la sombra. El paradigma de la ilusión pictórica fue la base para grandes descubrimientos como lo fue la perspectiva, estrategia sumamente práctica para el trabajo no sólo de artistas, sino que también de arquitectos e ingenieros. ¿Cómo generar un verdadero efecto de realidad? Esta es una pregunta que se instala en los cimientos del pensamiento renacentista en el que cuanto mejor sea la imitación, mejor es la pintura, y en este caso la obra de Da Vinci es ejemplar, donde la observación minuciosa es la base para comprender desde su obra artística el enfoque científico de su representación.

La construcción de las imágenes de Da Vinci está directamente relacionada con un estudio directo de la realidad. Él observaba con detención animales, paisajes, objetos, cuerpos, teniendo el hábito de registrar todo en sus cuadernos, desde bocetos, pensamientos, emociones, hasta otros tipos de reflexiones. Este afán científico de estudio de lo real explica, tal vez, el porqué de sus obras inconclusas y la gran cantidad de bocetos que comprenden su legado. Pareciera haber sido un artista interesado en la práctica y proceso de sus observaciones, más que un artista empeñado en cerrar y concluir sus obras, costumbre extraña para esa época, puesto que el artista trabajaba directamente por encargos, lo cual también explica muchas rivalidades y desencuentros que tuvo con otros artistas, mecenas y personajes de la corte.

Él observaba con detención animales, paisajes, objetos, cuerpos, teniendo el hábito de registrar todo en sus cuadernos, desde bocetos, pensamientos, emociones, hasta otros tipos de reflexiones.

Biología y exploración científica

Los aportes de Leonardo Da Vinci son numerosos, y en el campo de la biología no son la excepción. Su capacidad de observación y su habilidad como dibujante y pintor, lo llevó a describir múltiples estructuras referentes a la anatomía, fisiología, biomecánica, paleontología, entre otras. 

En su formación inicial en anatomía humana, asistido por Andrea de Verrocchio, diseccionó diversos cadáveres de criminales en hospitales, y al parecer, realizó disecciones clandestinas con cuerpos recién enterrados, facilitados por los sepultureros a cambio de pagos. Esto le permitió desarrollar variedades de dibujos sobre la anatomía humana: huesos, músculos, tendones, el corazón y componentes del sistema circulatorio, sistema reproductivo, mecanismos de la función del ojo, y formas faciales patológicas, conforman algunas de sus observaciones. 

“Da Vinci realizó diversas observaciones que iban en contra a las ideas de la época, acerca de la presencia de fósiles en las montañas, que estaban fundamentados principalmente en la historia bíblica del diluvio.”

Además, a través de su incursión en la anatomía de diversos animales (vacas, aves, monos, osos, ranas, etc), pudo establecer similitudes entre estructuras de distintos organismos, describiendo los primeros esbozos de estructuras homólogas (por ej. comparando las extremidades de humanos con las de un caballo), que posteriormente, bajo los albores de la teoría evolutiva (posterior al siglo XVIII), serían clasificadas como evidencias del proceso evolutivo, influyendo en renombradas figuras como en J.B. Lamarck (1744-1829). Este conocimiento anatómico de diversos animales, lo desarrolló más profundamente, representando a su vez los tipos y mecanismos de movimiento que generaban las aves en sus vuelos y el desplazamiento de los caballos, que le permitieron describir la base del movimiento y utilizar este conocimiento en el desarrollo de sus obras ingenieriles voladoras. Todos estos estudios le permitieron conocer el funcionamiento de los sistemas y función de los órganos del cuerpo humano, dejando tratados en la disciplina de la biología, y contribuyendo importantemente en el estudio de la fisiología y anatomía. Además, Da Vinci realizó diversas observaciones que iban en contra a las ideas de la época, acerca de la presencia de fósiles en las montañas, que estaban fundamentados principalmente en la historia bíblica del diluvio. Da Vinci describió estas estructuras como restos mineralizados de animales y plantas, que habían vivido en distintos momentos de la historia de la tierra, destacando la presencia de los mismos en distintos estratos geológicos.

A pesar de los siglos Da Vinci se mantiene vigente, como representante de esta visión cíclica de la vida, ya que como él mismo describió: «Cómo el cuerpo del animal continuamente muere y renace» (…)

Todos estos estudios le permitieron conocer el funcionamiento de los sistemas y función de los órganos del cuerpo humano, dejando tratados en la disciplina de la biología, y contribuyendo importantemente en el estudio de la fisiología y anatomía.”

Esta enorme capacidad de observación del mundo natural, permitió a Da Vinci generar numerosas invenciones mitológicas, expresadas en dibujos desde su temprana infancia, y potenciar el desarrollo de manufactura de instrumentos de ingeniería, que constantemente reconsideraban las dinámicas de la naturaleza por él mismo descritas. Su visión sistémica de los procesos de la vida y de la naturaleza, además se pudieron ver representados en toda su obra, siendo Da Vinci un precursor de la percepción holística en los ciclos naturales. A pesar de los siglos Da Vinci se mantiene vigente, como representante de esta visión cíclica de la vida, ya que como él mismo describió: «Cómo el cuerpo del animal continuamente muere y renace», su figura ha renacido constantemente, en diversas disciplinas que él ha inspirado durante los siglos posteriores a su muerte.

La ingeniería de Da Vinci: su mirada del futuro que experimentamos en la actualidad

¿Qué pensaría Da Vinci si resucitara en el siglo XXI, y qué fascinación sentiría al ver las semillas germinadas de sus propuestas de ingeniería, aquellas que él no alcanzó a ver realizadas? Y mejor aún, ¿qué nuevos inventos desarrollaría con los avances tecnológicos de hoy? 

Una mente tan fecunda y dispuesta a proponer lo impensable para su propia época, hoy en día tal vez se sentiría muy estimulada al contar con una serie de tecnologías y materiales que facilitarían el desarrollo de sus invenciones. Pues si bien Leonardo produjo diversos esquemas y construcciones asombrosas para los alcances del Renacimiento, hubo varias que solo se pudieron llevar a cabo hasta cinco siglos después, debido a la restricción de los recursos y materiales adecuados para producirlas. 

En algunos casos se ha establecido que ciertos inventos tuvieron limitantes y tal como estaban propuestas habrían fracasado en su propósito (…)

Algunos ejemplos son la máquina voladora que denominó “Ornitóptero”, basada en sus tratados sobre el vuelo de las aves e insectos, especialmente en el planeo y despegue de estas últimas y que sería la idea primitiva del avión;  el parapente, la escafandra de buceo, el submarino, la máquina con flotadores para andar sobre el agua, entre  más diseños.  Y otros que empezaron a ver la luz con su ingenio como el primer aparato “refrigerante” del cual pudo disfrutar él mismo.

En nuestro tiempo algunos de estos diseños se han construido para dimensionar en escala real sus inventos, y los cuales forman parte de exposiciones en museos dedicados a Da Vinci o muestras itinerantes por el mundo. En algunos casos se ha establecido que ciertos inventos tuvieron limitantes y tal como estaban propuestas habrían fracasado en su propósito como sucede con el tornillo aéreo que precede al helicóptero y que hubiera girado como un trompo sin lograr elevarse. De la misma forma, en que ha resultado asombrosa la creación del modelo de parapente que en la actualidad se probó con la realización de un hermoso vuelo con algunas normas de seguridad de por medio como la de llevar un paracaídas en caso de que fallara; paracaídas del que Leonardo también fue precursor.

Este es el “autómata humanoide” que diseñó Da Vinci en el año 1495. En 1950 se descubrieron sus bocetos y se construyó el modelo basándose fielmente en sus diseños, constatando su total funcionalidad.

En el campo de la ingeniería aplicó diversos conocimientos de física y biología, pero además se desplazó entre las que hoy en día serían especialidades de la ingeniería como la mecánica, la civil, biomédica, de energía, areonaútica, metalurgia, ambiental, incluso la robótica. Esta última con su diseño del “autómata humanoide” que consiste en una armadura medieval, que con su diseño anatómicamente perfecto basado en sus estudios plasmados en el dibujo del “Hombre de Vitruvio”, donde describe las proporciones humanas perfectas, le permite a la armadura tener movimiento de cuello, mandíbula, brazos hasta sentarse. Otros inventos de Da Vinci fueron los mecanismos de manivela, la máquina para mecanizar tornillos, el carro de combate,  las bombas hidráulicas, el casco doble para barcos, el rodamiento de bolas, por mencionar solo algunos.

Da Vinci no fue solo un inventor e innovador, también se basó en lo aportes de la antigua Grecia y de Roma, además de los de su época, y con sus adaptaciones avanzó en soluciones a sus propuestas (…)

De hecho se reconoce que, “El telar mecánico, la máquina de cardar y la de «afeitar las sábanas» convierten probablemente a Leonardo en el primero en tratar de mecanizar una fabricación industrial. La máquina para pulir espejos, que supuso la resolución de un cierto número de problemas para obtener superficies regulares, planas o cóncavas, la concibió durante su estancia en Roma mientras estudiaba la producción de imágenes.” 1 Sin embargo, Da Vinci no fue solo un inventor e innovador, también se basó en lo aportes de la antigua Grecia y de Roma, además de los de su época, y con sus adaptaciones avanzó en soluciones a sus propuestas, estas son los casos del martillo y la turbina hidraúlica, la cadena de transmisión articulada, el acueducto.

También son patentes su aguda observación y estudio de los comportamientos y mecanismos propios de la naturaleza, como ya se ha mencionado, con el vuelo de las aves y sus contribuciones a la bioingeniería a partir de sus estudios de la fisiología humana, el fluido de los líquidos, la presión del aire en las superficies con su aplicación en la mecánica y la arquitectura. 

Por esta casi inagotable curiosidad creativa, observación, invención e innovación, y aplicación de conocimientos previos, Da Vinci ofrece en un solo ser humano  un extraordinario ejemplo de interdisciplinariedad. Los calificativos para su legado son tan extensos como su producción y parecen inabarcables para un hombre que vivió 67 años en uno de los momentos más fértiles del despertar humano, para el mundo, especialmente en Occidente.

El puente de Da Vinci que une a Noruega y Suecia desde el 2001

El puente que por el año 1502 diseñó Leonardo para unir los dos extremos del Cuerno de Oro en Estámbul, por pedido del sultán Bajazet II, sería una estructura en piedra de 240 metros, y tres arcos, pero nunca llegó a realizarse, al menos en esa parte del mundo. Sin embargo, en el 2001 se inauguró el puente diseñado por Da Vinci y construido por el artista sueco Vebjorn Sand. Este puente peatonal hecho en madera y con sinuosas líneas curvas, se encuentra a 100 km de Oslo,

tiene 100 metros de largo y como el diseño de Da Vinci, sustenta en tres arcos con una altura que varía entre los 45 y los 55 metros. 

En palabras de Vebjorn Sand, “El puente es una recreación del dibujo de Leonardo. Tiene el mismo diseño, la misma proporción y la misma magia. Mi función ha sido afirmar el espíritu y la belleza que tiene su forma”.

Si bien el puente de Da Vinci no unió las dos orillas del Cuerno de Oro, si une a Noruega y Suecia hoy en día.

1Referencia: https://sites.google.com/site/leonardodavincicelia/home/obra/ingenieria-e-inventos

* Contribuciones para este artículo:

La observación como base para la creación, por David Atencio

Biología y exploración científica, por Daniela Flores

La ingeniería de Da Vinci: su mirada del futuro que experimentamos en la actualidad e introducción, por Patricia Serrano 

Fuentes de Consulta

La observación como base para la creación

CÍCERO, Antônio. “Finalidades sem fim: ensaios sobre poesia e arte”. São Paulo: Companhia das Letras (2005).

Biología y exploración científica

https://www.anagrama-ed.es/libro/argumentos/la-ciencia-de-leonardo/9788433962782/A_383

La ingeniería de Da Vinci: su mirada del futuro que experimentamos en la actualidad.

https://sites.google.com/site/leonardodavincicelia/home/obra/ingenieria-e-inventos

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Diagramación: Diana Martín, Oswaldo Romero

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